El Informe de Segunda Opinión se enmarca en un programa de emisiones de largo plazo, orientado al refinanciamiento de operaciones hidroeléctricas y el financiamiento de nuevos proyectos renovables. Además de tomar los principios de ICMA, se están identificando las brechas para que el emisor evalúe un potencial posterior proceso de certificación con Climate Bonds Initiative (CBI).